¿Nos podéis dar unas breves pinceladas sobre la UNED, que ayuden a definir vuestra universidad?
La Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) nació a comienzos de los años setenta con una misión muy clara: facilitar el acceso a la educación universitaria a aquellas personas que no pueden asistir de forma presencial a los centros tradicionales. Desde sus orígenes, la UNED ha tenido una marcada vocación social, apostando por una universidad abierta, flexible e inclusiva.
Hoy en día, la UNED es la universidad pública más grande de España en número de estudiantes y oferta académica, además de constituir el mayor campus universitario de Europa. Cuenta con una amplia red de centros asociados repartidos por todo el territorio nacional y también en el extranjero, lo que le permite llegar a estudiantes de muy distintos perfiles y circunstancias.
Entre sus Escuelas se encuentra la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales. En el Departamento de Ingeniería Energética de dicha Escuela se ubica el grupo de investigación Sistemas Térmicos y Energía Renovable (STER), que tiene como línea de investigación preferente la energía solar térmica de concentración.
De acuerdo a vuestro conocimiento y experiencia, ¿a qué retos se enfrenta el sector de la energía Solar Termoeléctrica?
El sector de la energía solar termoeléctrica se enfrenta a varios retos clave para su desarrollo futuro, pero el principal es un problema de identidad. Tan importante como los logros científicos y tecnológicos es darse a conocer a la sociedad y, en particular, a las personas con capacidad de decisión en materia energética, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.
En lo que respecta a España, el apagón eléctrico del 28 de abril fue un aviso: necesitamos un sistema energético más robusto, gestionable y resiliente. Pero no es momento de retroceder, sino de avanzar. España tiene en sus manos una solución limpia, segura y estratégica: la energía solar térmica de concentración, también conocida como energía termosolar. Gracias a su abundante radiación solar y a su liderazgo tecnológico, nuestro país está preparado para transformar ese recurso natural en energía gestionable y sostenible.
¿En qué modo la UNED puede contribuir a la consecución de estos retos?
El papel de la UNED y de las universidades es fundamental para afrontar los retos actuales del sector energético. Tal y como recoge la LOSU de 2023, las universidades no solo transmiten conocimiento, sino que lo generan y lo transfieren a la sociedad a través de la docencia, la investigación y la divulgación. Una sociedad formada es una sociedad con criterio, capaz de comprender y valorar las distintas opciones tecnológicas en un contexto de transición energética.
Dar a conocer qué es la energía solar termoeléctrica, en qué se diferencia de otras tecnologías solares y cuáles son sus ventajas es clave para favorecer su integración y desarrollo. La formación, a todos los niveles, es una herramienta imprescindible para avanzar hacia un sistema energético más sostenible, robusto y resiliente.
Con esta vocación de formación, hemos preparado un curso en tecnologías de concentración solar para producción de energía eléctrica y calor de proceso, cuya información se encuentra disponible en la siguiente web:
CURSO DE TECNOLOGÍAS DE CONCENTRACIÓN SOLAR
Además, la UNED participa activamente en proyectos de investigación nacionales e internacionales relacionados con la energía solar de concentración, la descarbonización de procesos industriales y el desarrollo de soluciones de almacenamiento térmico, colaborando con otros centros de referencia y reforzando su compromiso con la innovación y la sostenibilidad.
¿Cómo veis el sector Termosolar en lo relativo a almacenamiento térmico?
El almacenamiento es un aspecto fundamental en cualquier sistema energético. En el caso de la termosolar, se trata además de una tecnología que ya cuenta con soluciones de almacenamiento maduras y operativas, lo que supone una ventaja significativa.
Aunque existen sistemas ampliamente probados, el sector continúa explorando nuevas opciones que permitan mejorar la eficiencia, la flexibilidad y la competitividad de estas soluciones. En este ámbito, la investigación sigue siendo clave para optimizar el papel del almacenamiento en la transición energética. En este contexto, cabe destacar que, dentro del proyecto de receptores presurizados, la profesora María José Montes ha desarrollado un sistema de almacenamiento termoclino, cuya patente se encuentra actualmente en tramitación.
Para finalizar, y en basado en vuestra experiencia profesional, ¿qué líneas de investigación en nuevas tecnologías y materiales consideráis que pueden resultar claves para la reducción de costes en la tecnología termosolar?
La reducción de costes y la mejora del rendimiento son dos objetivos fundamentales. En los últimos años se han logrado avances muy importantes en la disminución del coste de la electricidad producida, pero el futuro pasa también por mejorar la eficiencia y la fiabilidad de los sistemas.
Las líneas de investigación orientadas a optimizar los receptores solares, los ciclos de potencia, la integración con procesos industriales y el almacenamiento energético serán determinantes. Todo ello refuerza el enorme potencial de la energía solar de concentración, especialmente en un país como España, que reúne condiciones únicas para convertirse en un referente en este ámbito
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