TSK ha vendido su central de energía termosolar, La Africana, al fonod Q-Energy. La empresa que preside Sabino García Vallina ha traspasado así una parte de su filial Esersa, para, la que hace un año, exploró la posibilidad de salir a Bolsa. En concreto, ha transferido sus participaciones en La Africana y en las instalaciones fotovoltaicas de Sirius Solar, Madrigalejo y Rosalejo, con una potencia instalada conjunta de 71,75 megavatios (MW).

El activo más valioso traspasado por TSK a Q-Energy es la central La Africana, ubicada en el sur de Córdoba y con una capacidad de 50 MW. La firma asturiana promovió la instalación junto con Magtel y Grupo Ortiz y contaba con una participación del 39,34 %. Este proyecto implicó una inversión de 387 millones de euros.

Sirius Solar, por su parte, gestiona una cartera de 18 MW fotovoltaicos en los municipios de Las Gabias y La Malahá y la comarca de El Marquesado, en la provincia de Granada. Q-Energy ha adquirido el 30 % que poseía en esta sociedad TSK y el 70 % de Altair Solar, un vehículo de inversión vinculado a Alberto Soria Contreras, dueño de Melfosur. Con ello, el fondo ha tomado el 100 % de la empresa, que cuenta a su vez con 153 sociedades participadas.

TSK ha optado así por una venta parcial de los activos de Esersa después de que la crisis por la Covid-19 frustrara definitivamente la pretensión de sacar esta filial a Bolsa. Una operación que se enmarca en su plan estratégico y que le permite reforzar su balance.