La termosolar presenta batalla: podría llegar a caer hasta los 45 euros/MWh en 2020 para algunos proyectos

La termosolar o tecnología de energía solar por concentración (CSP) no es solo una renovable más. Su gran baza es que permite la disponibilidad y despachabilidad (capacidad de generar electricidad en función de la necesidad de la red) gracias a su almacenamiento térmico y por tanto es posible que gestione la producción a demanda, más aún si se hace bajo criterios de descarbonización.

Pero no termina de despegar a nivel internacional no solo por sus costes, todavía muy elevados en relación a otras tecnologías renovables, sino porque necesita una serie de condiciones geográficas, físicas y atmosféricas muy concretos, según se ha debatido en el Congreso CSP Madrid 2019, el encuentro internacional de referencia de la industria solar termoeléctrica.

«Aún así, la termosolar es la más barata cuando el sol se pone», explica Luis Crespo, secretario general de Protermosolar y presidente de la Asociación Europea de la Industria Solar Termoeléctrica (ESTELA), «por ejemplo, el pico de demanda máxima en la península española generalmente ocurre alrededor de las 20:00 horas en los días fríos de los meses de invierno, cuando apenas hay contribución fotovoltaica o eólica, y ahí los sistema de almacenamiento de las CSP podrían cubrir esa necesidad e incluso podrían participar en el arbitraje de precios de los mercados spot como lo hacen las centrales de bombeo».

La reserva de seis horas de los tanques de almacenamiento de estas plantas podría contribuir durante dos o tres días consecutivos a responder a la alta demanda esos picos máximos, y la capacidad de respaldo total se recuperaría en un día soleado o en el siguiente período valle. «Si se reconoce esta potencialidad, los tanques de almacenamiento podrían sobredimensionarse con poca inversión adicional y abastecer de electricidad en los momentos pico durante una semana completa podría hacerse fácilmente».

De ahí que sean necesarias nuevas subastas que permitan la incorporación de nueva potencia termosolar en el mercado. «No esperamos que el Gobierno haya diseñado subastas específicas para la termosolar sino más bien que en las subastas de renovables se incluya otros requisitos además del precio como la gestionabilidad o la generación de empleo de cada uno de los proyectos que concursen».

«Es cierto que en España se espera que el precio se mantenga entre los 80 y 100 dólares/MWh (72 y 90 euros/MWh al cambio actual), pero no estamos tan lejos de competir con los ciclos, que están subvencionados y su precio ronda los 60 dólares», puntualiza Crespo, «y en algunos países con el DNI (Direct Normal Irradiance) como Chile se espera que en 2020 se pueda alcanzar precios por debajo de los 50 dólares/MWh (45 euros/MWh)».

Precisamente es el desierto de Atacama el área geográfica con las condiciones meteorológicas perfectas, «con lo cual el precio será muy competitivo» confirma Li Wei, presidente de la china Supcon Solar, «y me apuesto a que se va a bajar de los 50 dólares/MWh».

En Europa, la termosolar solo es factible en latitudes que se encuentren por debajo de la línea imaginaria de Madrid y España sigue siendo el líder mundial en potencia instalada (2,3 GW), seguida de cerca por EEUU (1,8 GW) pese la frenazo de las políticas de Trump, y de China.

El país asiático se había propuesto en 2016 construir 20 plantas CSP que sumaran un total de 1, 5 GW, pero finalmente se construirán 13 (1 GW) por problemas de financiación y de la regulación en el gigante asiático. «La industria china, pese a que ha contratado a especialistas europeos, muchos de ellos de Abengoa, para sacar adelante esos proyectos, lo cierto es que aún tiene que demostrar que controlan una tecnología difícil de exportar como ocurre con los paneles fotovoltaicos, y de la que España sigue siendo el líder».

Así que España seguirá siendo líder no solo en conocimiento sino también en potencia instalada si se lleva a cabo los objetivos del Plan Nacional de Energía y Clima (PNIEC) con la incorporación de 5 GW nuevos de CSP hasta 2030.

«No es solo incorporar más capacidad renovable al sistema, es ofrecer una reserva de almacenamiento estratégico de energía, es decir, que no funcionará de la misma manera que las centrales de bombeo y como se espera que funcionen en el futuro las baterías, cargándose durante la noche y suministrando cuando el precio de la electricidad sea alto», concluye Crespo, «las 20 centrales termoeléctricas propuestas por Protermosolar en su informe «Informe de transición» podrían proporcionar a través del almacenamiento una cantidad de energía anual similar a aproximadamente 20 centrales de bombeo como la de La Muela».

«La tecnología CSP podría mejorar los picos de carga combinando fotovoltaica con eólica y con almacenamiento sólido, y mejorará la nueva generación por lo que dentro de diez años el coste de esta tecnología podría ser la mitad de la de ahora, es la proyección que manejamos», añade Li Wei.

Fuente: El Periódico de la Energía