Un nuevo informe de la Agencia Internacional de la Energía, en colaboración con el Banco Mundial y el Foro Económico Mundial, muestra que se necesitan esfuerzos internacionales concertados para un futuro económico sostenible y resiliente en el mundo en desarrollo. La transición a las renovables en las economías emergentes es clave.

El futuro energético y climático del mundo depende cada vez más de si las economías emergentes y en desarrollo pueden realizar una transición exitosa a sistemas de energía más limpios, lo que exige un cambio radical en los esfuerzos globales para movilizar y canalizar el aumento masivo de la inversión que se requiere, según un nuevo informe por la Agencia Internacional de Energía.

El informe especial, realizado en colaboración con el Banco Mundial y el Foro Económico Mundial, establece una serie de acciones que permitan a estos países superar los grandes obstáculos que enfrentan para atraer la financiación para construir sistemas de energía limpios, modernos y resilientes que pueden impulsar sus economías en crecimiento durante las próximas décadas.

Inversión en renovables en las economías emergentes

La inversión anual en energía limpia en las economías emergentes y en desarrollo debe aumentar en más de siete veces, de menos de 150 mil millones de dólares estadounidenses el año pasado a más de 1 billón para 2030 para poner al mundo en camino de alcanzar emisiones netas cero para 2050, según el informe.

A menos que se tomen medidas mucho más enérgicas, las emisiones de dióxido de carbono relacionadas con la energía de estas economías, que se encuentran principalmente en Asia, África y América Latina, aumentarán en 5 mil millones de toneladas durante las próximas dos décadas.

Fatih Birol, director ejecutivo de la IEA, señala: «En muchas economías emergentes y en desarrollo, las emisiones aumentan mientras que las inversiones en energía limpia se tambalean, creando una peligrosa línea divisoria en los esfuerzos globales para alcanzar los objetivos climáticos y de energía sostenible. Los países no están comenzando este viaje desde el mismo lugar; muchos no tienen acceso a los fondos que necesitan para realizar una rápida transición hacia un futuro energético más saludable y próspero, y los efectos dañinos de la crisis de Covid-19 duran más en muchos partes del mundo en desarrollo».

Brecha entre dos mundos

Las tendencias recientes en el gasto en energía limpia apuntan a una brecha cada vez mayor entre las economías avanzadas y el mundo en desarrollo, aunque las reducciones de emisiones son mucho más rentables en este último. Las economías emergentes y en desarrollo representan actualmente dos tercios de la población mundial, pero solo una quinta parte de la inversión mundial en energía limpia y una décima parte de la riqueza financiera mundial. Las inversiones anuales en todas las partes del sector energético en los mercados emergentes y en desarrollo han caído alrededor de un 20% desde 2016, y enfrentan costes de deuda y capital que son hasta siete veces más altos que en los Estados Unidos o Europa.

Recomendaciones del informe

El informe pide centrarse en canalizar y facilitar la inversión en sectores donde las tecnologías limpias están listas para el mercado, especialmente en las áreas de energías renovables y eficiencia energética, pero también sentar las bases para ampliar los combustibles bajos en carbono y la infraestructura industrial necesaria para descarbonizar rápidamente. economías en crecimiento y urbanización. También insta a fortalecer los marcos financieros sostenibles, abordar las barreras a la inversión extranjera, facilitar los procedimientos para la concesión de licencias y la adquisición de tierras, y revertir las políticas que distorsionan los mercados energéticos locales.

Las renovables generan oportunidades económicas

El informe subraya que las inversiones y actividades de energía limpia pueden generar oportunidades económicas sustanciales y empleos en industrias que se espera que prosperen en las próximas décadas a medida que se aceleren las transiciones energéticas en todo el mundo. Pide que las transiciones de energía limpia se centren en las personas y sean inclusivas, incluidas acciones que construyan modelos equitativos y sostenibles para el acceso universal a la energía moderna. El gasto en electrodomésticos, vehículos eléctricos y edificios energéticamente eficientes puede brindar más oportunidades de empleo y puede respaldar especialmente el papel de las mujeres y las emprendedoras en impulsar el cambio y mejorar la igualdad de género.

Fuente: Energy News