Comparada con un periodo previo a la pandemia (marzo de 2019), la demanda de energía eléctrica nacional desciende un 2,7%.

La demanda eléctrica nacional ascendió a 21.930 gigavatios hora (GWh) en marzo, lo que representa un incremento del 4,8% con respecto a la del mismo mes del año pasado, en el que se declaró el estado de alarma con motivo de la pandemia del coronavirus. Si se tienen en cuenta los efectos del calendario y las temperaturas, la cifra fue un 3,8% mayor respecto a marzo del año anterior, según informó Red Eléctrica de España (REE). Comparada con un periodo previo a la pandemia (marzo de 2019) y corregidos los efectos de la laboralidad y las temperaturas, la demanda de energía eléctrica nacional desciende un 2,7%.

En los tres primeros meses de este año, la demanda se estima en 65.951 GWh, un 0,3% más que en el mismo periodo de 2020. En este caso, una vez corregida la influencia del calendario y las temperaturas, la demanda es un 0,6% inferior a la registrada en el mismo periodo del año anterior.

Las renovables, imparables

En el mes de marzo, y según datos estimados hoy en día, la generación procedente de fuentes de energía renovable representó el 53,7% de la producción, un 14,2% más que en el mismo periodo de 2020. Así, la generación de origen eólico del mes de marzo alcanzó los 5.661 GWh, cifra un 1,1% superior a la registrada en el mismo periodo del año pasado y supuso el 25,5% de la producción, siendo la primera tecnología del ‘mix’ de generación nacional, por delante de la nuclear (21,8%) y de la hidráulica (16,9%).

Durante el pasado mes, la solar fotovoltaica generó 1.665 GWh -el 7,5% del total- y la solar térmica 397 GWh -el 1,8%-, un 56,1% y 68,3% más que en el mismo mes del año anterior, respectivamente. Así, estos datos han favorecido que en el mes de marzo, el 76,9% de la producción eléctrica procediera de tecnologías que no emiten CO2 equivalente (gases de efecto invernadero).

Un 5,2% más en la Península: en el sistema eléctrico peninsular, la demanda estimada en marzo fue de 20.835 GWh, un 5,2% superior a la registrada en el mismo mes de 2020. Si se tienen en cuenta los efectos del calendario y las temperaturas, la demanda fue un 4,2 % superior a la del mismo mes del año anterior. Comparada con un periodo previo a la pandemia (marzo de 2019) y corregidos los efectos de la laboralidad y las temperaturas, la demanda de energía eléctrica peninsular desciende un 2,3%. En el primer trimestre de 2021, la demanda de energía eléctrica estimada en la Península se sitúa en 62.733 GWh, un 0,8% más que en el mismo periodo del año pasado. En este caso, una vez corregida la influencia del calendario y las temperaturas, la demanda es un 0,2% inferior a la registrada en el mismo periodo del año anterior.

Durante este mes y según datos estimados hoy en día, el 55,5% de la generación peninsular fue de origen renovable y el 79,7% procedió de tecnologías que no emiten CO2 equivalente. Por su parte, la eólica registró 5.572 GWh, un 1,2% superior a la producción de marzo del año pasado, y se convirtió en la primera fuente de generación al aportar el 26,3% al ‘mix’.

Baleares y Canarias: en lo que respecta a la demanda de energía eléctrica en los territorios insulares, en Baleares aumentó en marzo un 1,4%, hasta los 409.525 megavatios hora (MWh), mientras que en Canarias cayó un 4,4% frente al mismo mes del año pasado, hasta los 652.120 MWh.

En el caso de Baleares, si se tienen en cuenta los efectos del calendario y las temperaturas, la cifra no presenta variaciones respecto a marzo de 2020, aunque comparada con un periodo previo a la pandemia (marzo de 2019) y corregidos los efectos de la laboralidad y las temperaturas, la demanda de energía eléctrica balear desciende un 7,6%.

En los tres primeros meses de 2021, la demanda balear se estima en términos brutos en 1.241.942 MWh, un 1,7% menos que en el mismo periodo de 2020. El ciclo combinado, con un 78,6% de la energía producida en Baleares, fue la primera fuente de generación eléctrica del archipiélago en marzo, mes en que la energía renovable y que no emite CO2 equivalente generada en la comunidad balear representa un 7,6% del total. Además, durante el mes la energía eléctrica procedente del enlace submarino entre la Península y Mallorca cubrió el 31,3% de la demanda eléctrica balear. Por su parte, en el archipiélago canario, si se tiene en cuenta los efectos del calendario y las temperaturas, la cifra descendió un 4,8% con respecto al mismo mes del pasado año. Comparándola con un periodo previo a la pandemia, el mes de marzo de 2019, y corregidos los efectos de la laboralidad y las temperaturas, la demanda de energía eléctrica canaria desciende un 12,4%.

En el primer trimestre de 2021, la demanda canaria se estima en términos brutos en 1.875.132 MWh, un 12,6% menos que en el mismo periodo del año anterior. En Canarias, también el ciclo combinado, con un 45,4% del total, fue la primera fuente de generación eléctrica de marzo. Las renovables y tecnologías libres de emisiones representaron el 17,6% de la producción.

Fuente: Invertia | El Español