La Comisión Europea (CE) ha presentado una propuesta de Ley del Clima “para consagrar en la legislación el compromiso político de la UE de ser un bloque climáticamente neutro para 2050”. Simultáneamente, ha abierto una consulta pública sobre el futuro Pacto Europeo sobre el Clima. Mediante esta consulta, la población participará en la formulación conjunta de este instrumento.

La CE propone, mediante esta Ley, un “objetivo jurídicamente vinculante de cero emisiones netas de gases de efecto invernadero de aquí a 2050”. Así, las instituciones de la Unión y los Estados miembros están colectivamente obligados a adoptar las medidas necesarias a nivel nacional y de la UE para alcanzar el objetivo. La Ley de Clima incluye medidas para hacer un seguimiento de los avances y ajustar las acciones de los gobiernos en consecuencia, sobre la base de los sistemas existentes, tales como (1) el proceso de gobernanza para los planes nacionales de los Estados miembros en materia de energía y clima, (2) los informes periódicos de la Agencia Europea de Medio Ambiente y (3) los últimos datos científicos sobre el cambio climático y sus repercusiones.

La Ley del Clima también aborda “el camino a seguir para alcanzar el objetivo de 2050”

  • La Comisión propondrá, “sobre la base de una evaluación de impacto exhaustiva”, un nuevo Objetivo UE 2030 de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. La Ley del Clima se modificará una vez que se haya concluido la evaluación de impacto.

 

  • Revisión. A más tardar en junio de 2021, la Comisión revisará, y en su caso propondrá revisar, todos los instrumentos políticos pertinentes para lograr las reducciones adicionales de las emisiones para 2030.

 

  • Medición de progresos. La Comisión propone que se establezca una trayectoria de 2030-2050 a escala de la UE para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, medir los progresos y ofrecer previsibilidad a las autoridades públicas, las empresas y los ciudadanos.

 

  • Evaluaciones periódicas de la coherencia de las medidas. A más tardar en septiembre de 2023, y posteriormente cada cinco años, la Comisión evaluará la coherencia de las medidas nacionales y de la UE con el objetivo de neutralidad climática y la trayectoria de 2030-2050.

 

  • Recomendaciones de obligatorio cumplimiento. La Comisión estará facultada para emitir recomendaciones a los Estados miembros cuyas actuaciones no sean coherentes con el objetivo de neutralidad climática, y los Estados miembros estarán obligados a seguirlas o a justificar el motivo de no haberlo hecho. La Comisión también podrá revisar la idoneidad de la trayectoria y las medidas a escala de la Unión.

 

  • Estrategias para la resiliencia. También se exigirá a los Estados miembros que formulen y apliquen estrategias de adaptación para reforzar la resiliencia y reducir la vulnerabilidad ante los efectos del cambio climático.

Fuente: Energías Renovables