Heineken y Engie han iniciado la construcción en Sevilla de la que será la primera planta de generación de energía termosolar, un proyecto «pionero» presentado este lunes que, con una inversión de 20 millones de euros, entrará en funcionamiento el próximo junio y permitirá que el 75% de la energía utilizada por esta fábrica sea completamente renovable.

La iniciativa cuenta con algunos datos faraónicos: ocupará una superficie equivalente a ocho campos de fútbol, evitará la emisión de 7.000 toneladas de CO2 al año y permitirá reducir un 60% el consumo de gas fósil de la fábrica sevillana. Beneficios que llegarán de uso de una tecnología que no es novedosa en sí, pero sí tendrá una aplicación pionera al integrarse por primera vez en España para el autoconsumo de energía térmica en el proceso productivo de una fábrica a gran escala.

Una circunstancia que han celebrado en la presentación tanto la directora de Relaciones Corporativas y Sostenibilidad de Heineken España, Carmen Ponce, como la consejera delegada de Engie España, Loreto Ordóñez, que han dado detalles de la iniciativa en una presentación a la que han asistido también el presidente de la Junta, Juanma Moreno, los consejeros de Política Industria y Sostenibilidad, Jorge Paradela y Ramón Fernández-Pacheco, respectivamente, y el alcalde de Sevilla, Antonio Muñoz.

«Inédito», ha sido la palabra varias veces usada por Ponce para describir el proyecto, que ha asegurado «va a marcar un hito en la carrera hacia cero emisiones» de la compañía. «Será un paso muy relevante para asegurar el aprovisionamiento de energía de forma estable y sostenible», ha apuntado, comentado que este proyecto no es un caso aislado sino que forma parte de una «agenda ambiciosa», denominada «decididamente verdes», y con la que buscan convertirse en la primera cervecera española con cero emisiones netas en producción antes de 2025.

En este camino a la descarbonización ha mencionado la planta de Jaén, que en 2021 se convirtió en la primera de cero emisiones de España «y la mayor de Europa», además de cero residuos. Por su parte, Ordóñez ha destacado que en Engie están «muy agradecidos por la confianza y entusiasmados por poder formar parte de este proyecto, absolutamente alineado con la realidad que vivimos», en alusión a los retos climáticos. «Este proyecto hace realidad de una forma muy tangible la descarbonización y transición energética», ha dicho, apuntando que proyectos como este «confirman la urgencia de trabajar en procesos más eficientes pero también más autónomos y sostenibles».

En este sentido, ha abundado que «las condiciones son propias para apostar por renovables y Andalucía es buen ejemplo de ello». Una idea también compartida por el alcalde de Sevilla, que ha considerado que este proyecto es «ilustrativo de por donde hay que caminar» en el desafío de la transición ecológica. «Hace años era cuestión de opciones políticas, pero ahora la transición hay que producirla sí o sí», ha sostenido. Un objetivo en el que, ha dicho, las administraciones tienen que ir de la mano de las empresas y la sociedad civil. Palabras en línea con la intervención del presidente de la Junta, que ha elogiado la iniciativa empresarial. «Están demostrando que este compromiso va en serio, que va con rigor», ha apuntado.

Fuente: Cinco Días.