Estimados lectores,

Aprovechamos el boletín de diciembre para desearos unas Felices Fiestas y todo lo mejor para el próximo año, en el que esperamos se den pasos para que el futuro mix de generación de renovables tenga una proporción más equilibrada entre las renovables fluyentes y las gestionables, para poder responder al desafío que se deduce de las siguientes preguntas fundamentales para la planificación del sistema eléctrico en nuestro país:

  • ¿Hay consenso entre las fuerzas políticas que nos representan para ampliar la vida de las centrales nucleares más allá del plazo establecido en su concesión? Claramente no y, por tanto, el escenario de que no se amplíe su vida operativa hay que considerarlo como probable.
  • ¿Podrá mantenerse durante mucho más tiempo la operación de las contaminantes térmicas de carbón? Parece claro que no y que es cuestión de pocos años el que se produzca el cierre de la mayor parte del parque actual.
  • ¿Cuál es la vida operativa de los ciclos combinados que se empezaron a instalar en 2004? Seguramente el horizonte operativo de los ciclos instalados en España no alcanzará a 2030.
  • ¿Hay intención o posibilidades de instalar nuevas centrales de combustibles fósiles (carbón o gas) en nuestro país? La financiación de centrales de combustibles fósiles en los países industrializados y que participan en las iniciativas internacionales de mitigación del cambio climático parece cada día más problemática ya que nadie sabe la evolución que tendrán ni los precios de las emisiones ni los compromisos de restricciones operativas tras las sucesivas COPs que se celebren en los próximos años.

En estas circunstancias es urgente que en la nueva capacidad renovable que se instale en nuestro país se vaya abriendo un espacio, progresivamente creciente, a las tecnologías con almacenamiento.

Por ello, ante el anuncio de subastas por 3.000 MW de nueva capacidad renovable en nuestro país, solicitamos al Ministerio que, al menos, un 10% estén dotados de una capacidad de almacenamiento de 6 horas.

Evidentemente una central renovable que ofrece almacenamiento no puede competir en precio de generación con otra que genera cuando dispone del recurso, esperando que el sistema pague aparte el respaldo. Admitiendo el principio de neutralidad tecnológica de la subasta solicitamos que haya dos cupos diferenciados: con y sin almacenamiento, que compitan por separado al ser productos distintos. Así las centrales termosolares podrían competir con sistemas fotovoltaicos con baterías o con parques eólicos con bombeos en igualdad de condiciones y el sistema eléctrico podría comenzar a prepararse ante el escenario de cierre progresivo de las centrales convencionales.