Luis Crespo, presidente de la Asociación Española para la Promoción de la Industria Termosolar (Protermosolar), ha sido galardonado con el premio Lifetime Award que reconoce su trayectoria profesional por parte del sector termosolar internacional. Dicho premio ha sido entregado en la sesión inaugural, celebrada ayer, del congreso SolarPACES 2020, el evento mundial más relevante del sector termosolar.

Luis Crespo también ha recibido un premio especial por su compromiso con el sector y los logros obtenidos por parte de los Centros Tecnológicos y empresas españolas.

El congreso SolarPACES, que se desarrolla a lo largo de esta semana de forma online al no haberse podido realizar presencialmente en Alburquerque (Nuevo México, EE UU) por motivo de la pandemia, es uno de los acuerdos de colaboración de la Agencia Internacional de la Energía, cuyas raíces remontan a 1977 cuando la AIE promovió la construcción de dos centrales termosolares de demostración en la Plataforma Solar de Almería (PSA).

En el acto de entrega de los galardones, Robert Pitz-Paal, presidente de SolarPACES, y Carlos Alejaldre, Director General del CIEMAT, han remarcado el compromiso y el liderazgo desempeñado por Luis Crespo en el desarrollo experimentado por la tecnología de centrales solares termoeléctricas, tanto en el ámbito nacional como internacional, a lo largo de su dilatada carrera profesional. Carlos Alejaldre también ha anunciado la colocación de una placa de reconocimiento a su labor en la PSA.

En su discurso de agradecimiento, Luis Crespo ha resaltado que las centrales termosolares ya empiezan a ser percibidas como necesarias en los procesos de transición energética en países soleados y que el mundo se dividirá en dos categorías en relación a las estrategias de descarbonización: La de los países que puedan instalar centrales termosolares en su territorio y los que no, anticipando que la transición resultará más fácil y mucho menos costosa en los primeros, entre los que se encuentra España.

Para Luis Crespo, “las centrales termosolares son y serán la solución renovable más competitiva para reemplazar la producción fotovoltaica a partir del atardecer, sin contribuir a la canibalización de precios mientras el sol brilla. Pero, además, sin inversión adicional alguna, sus tanques de almacenamiento podrán proporcionar reserva estratégica para esas 100 horas críticas al año de picos de demanda, alrededor de las 9 de la noche entre noviembre y febrero. Dicha reserva estaría disponible independientemente de que los días o semanas anteriores hubieran sido soleados o no. Su sistema de almacenamiento térmico también podría, añadiéndoles unos calentadores eléctricos, recoger los vertidos fotovoltaicos o eólicos e incluso participar en el arbitraje de precios”.