El Plan Extremeño Integrado de Energía y Clima 2021-2030 (PEIEC) prevé la creación de más de 87.000 empleos y la generación de 11.000 MW de energías renovables, una «oportunidad» que Extremadura quiere aprovechar para atraer industria ofreciendo costes energéticos más económicos.

«El hecho diferencial que ahora mismo miran las empresas en igualdad de condiciones son los costes energéticos», algo que constituye una «gran oportunidad» para Extremadura por ser la región que «mejor respuesta» está ofreciendo en este ámbito, ha manifestado este martes el presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara en Mérida tras firmar el plan junto a los agentes económicos y sociales.

Con este fin, hoy ha mantenido una reunión con empresas productoras e industrias, a la que seguirá otra con el mismo propósito el próximo lunes, según ha desvelado el jefe del Ejecutivo, que se ha mostrado convencido de que estas gestiones «fraguarán».

En este sentido, en rueda de prensa, acompañado por los responsables de UGT, CCOO y la Creex, ha argumentado que el abaratamiento de la factura eléctrica provocado por las fuentes renovables va a inducir » lo que vaya está ocurriendo, que muchas empresas empiezan a pensar en Extremadura como lugar idóneo para ubicarse».

Al margen de ello, ha destacado que el PEIEC es el primer plan de esta naturaleza que se aprueba en una comunidad autónoma y supone el «aterrizaje» en Extremadura del aprobado por el Gobierno de España y la Unión Europea para «desacoplar el crecimiento económico y el progreso del aumento de emisiones de gases de efecto invernadero».

Según ha apuntado, apuntala un cambio del modelo energético con la generación de 11.000 MW de energías renovables -en su mayoría fotovoltaica- en el horizonte de 2030 y con una inversión de 18.000 millones de euros -mayoritariamente privada-, una cifra equivalente al PIB regional, lo que da cuenta de la envergadura de esta iniciativa, ha recalcado el jefe el Ejecutivo.

Lo hará con un desarrollo «muy pegado» al territorio y con una distribución «muy homogénea» por toda la región, generando 1.300 millones de euros de ingresos a las arcas municipales, además de empleo.

En este sentido, la secretaria regional de UGT, Patro Sánchez, ha precisado que se estima la creación de 87.550 nuevos puestos de trabajo entre 2021 y 2030, fundamentalmente ligados a la construcción, la hostelería y restauración, la agricultura y la distribución, de la mano en su mayor parte del despliegue de energías renovables.

Según ha resaltado, el plan extremeño pretende ser la «piedra angular» de la Agenda del Cambio del Gobierno regional, propiciando un cambio del modelo productivo «hacia sectores de mayor valor añadido, con capacidad de investigación y desarrollo y que genere empleo verde».

Su homóloga en CCOO, Encarna Chacón, que ha intervenido vía telemática, ha reclamado medidas para lograr un mayor impacto en el empleo femenino habida cuenta de que el 70 % de los empleos previstos, según ha indicado, serán ocupados por hombres.

Ha pedido además que el empleo que se cree sea de calidad, «y no un empleo precario como ocurre en estos momentos con las subcontratas que utilizan las grandes empresas para la instalación de las placas solares», así como que se aproveche la ocasión para impulsar la fabricación en Extremadura de bienes y equipos asociados al despliegue de las fuentes renovables.

En su opinión, es «importantísimo» también elaborar un plan industrial asociado a la transición ecológica y energética.

En representación de la patronal, el secretario general de la Confederación Regional Empresarial Extremeña, Javier Peinado, ha subrayado el calado de este plan por intentar compaginar la energía, «vital» para el desarrollo de cualquier sociedad moderna, con el cuidado del planeta.

Ha valorado además que nazca fruto de la concertación social, pese a las dificultades que presentaba de inicio dado su contenido, y ha deseado que constituya una «percha» para aprovechar los fondos europeos de reconstrucción que llegarán a Extremadura.

Fuente: El Periódico de la Energía.