IK4-TEKNIKER trabaja en el desarrollo de soluciones tecnológicas para optimizar las operaciones de limpieza de las centrales termosolares y reducir así entre un 70 % y un 90 % el empleo de los recursos hídricos.

La energía termosolar de concentración destaca por generar un impacto medioambiental menor, emitir menos CO2 y una menor generación de residuos que otras tecnologías de generación de energía no renovable.

Sin embargo, la construcción de este tipo de plantas, en las que la radiación solar es adecuada para la generación de energía, se ubica en lugares con escasez de agua, generando un obstáculo para el crecimiento de esta tecnología.

En este contexto, IK4-TEKNIKER participa en el proyecto WASCOP (Water Saving for Concentrated Solar Power), cuyo objetivo es desarrollar soluciones innovadoras para el ahorro de agua en plantas termosolares a través de distintas tecnologías y estrategias de optimización.

Para ello, el proyecto se centra, por un lado, en la reducción del consumo de agua mediante la implementación de procesos de refrigeración más eficientes y sostenibles, con la introducción de métodos de refrigeración híbridos (seco/húmedo) para la refrigeración de la planta. Y, por otro, en la definición de nuevas estrategias de limpieza mediante tres objetivos fundamentales: la reducción de las necesidades de limpieza óptica en las superficies reflectantes; un mayor conocimiento del estado de suciedad del campo solar; y, la optimización del sistema de limpieza.

El trabajo del centro tecnológico se centra en la gestión de las estrategias de la limpieza de las superficies ópticas, asesorando a los distintos partners involucrados en el proyecto, además de aportar tres soluciones concretas en esta área.

La primera solución de IK4-TEKNIKER ha sido desarrollar un recubrimiento anti-suciedad en la superficie del espejo que evita que la suciedad se deposite en la misma. De esta manera, se consigue reducir el consumo de agua entre el 50 % y el 75 % respecto a un espejo convencional y sin modificar las propiedades ópticas del espejo.

La segunda solución adoptada por el centro tecnológico es el desarrollo de un sensor de bajo coste que permite identificar en tiempo real el nivel de suciedad y la necesidad de limpieza del espejo. Al ser un sensor de bajo coste, se puede ubicar en lugares estratégicos de la central, teniendo un control exhaustivo de qué áreas son más susceptibles de limpieza.

La tercera solución consiste en un sistema de ultrasonidos de no inmersión, generando una cavitación de agua, permitiendo el arrastre de la suciedad y consiguiendo recuperar en un 98 % la reflectancia inicial del espejo reduciendo el consumo de agua en seis veces.